Vladimir Putin reapareció, usó zapatos con taco alto y avivó el debate sobre su obsesión con su cuerpo

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, usó zapatos de taco alto en una visita a una universidad en Moscú y avivó el debate sobre su presunta obsesión con su imagen pública. En varias oportunidades el mandatario fue fotografiado en situaciones en las que reforzaba su imagen de “macho”, en especial desde que dispuso la invasión de Ucrania el pasado 24 de febrero.

El cuidado que Putin ejerce sobre su cuerpo y su imagen no es novedad sino que data desde que llegó al poder en 1999. A tal nivel que hace algunos años se mostró montando a caballo o portando armas con el torso semidesnudo, evocando imágenes que parecían de película. 

En esta ocasión, el presidente ruso llamó la atención por su calzado con un taco mas alto que el que suelen usar los hombres que encajan con el estereotipo masculino occidental. Esto fue interpretado de tal manera que Putin, que mide 1,70 centímetros, buscó mostrar una mayor altura, siendo éste un valor importante para ostentar poder.

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Los tacos de Putin

Vladimir Putin visitó la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú en donde dio una charla para los estudiantes, en medio del asedio de varios puntos de Ucrania y de los rumores respecto a su integridad física. El presidente ruso, en tanto, se mostró en público, respondió a las preguntas de los estudiantes y posó para las fotos. 

Sin embargo, el elemento que llamó la atención fueron sus zapatos de taco alto, a pesar de que no es la primera vez que los usa. Ya lo había hecho en 2017 en una visita oficial a la Francia de Emmanuel Macron, que en aquel entonces se perfilaba como un posible hombre fuerte de la Unión Europea. También en 2014, cuando se lo vio más alto de lo normal dando un discurso detrás de un atril.

“La altura importa”

Desde que llegó a dirigir el Kremlin en 1999, Putin, un nostálgico de la Rusia grande, tuvo extremo cuidado de su imagen de “macho”, de hombre fuerte. En 2015, en tanto, el diario Express aseguró que un miembro del gobierno ruso dijo que nadie podía ser más alto que el presidente en las fotos oficiales. “Es por eso que sus guardaespaldas siempre son más bajos que él, para dar la impresión de que Putin es una persona alta”, afirmó el portal en su publicación.

En política, la altura importa“, explicó The Economist en un artículo de 2002 en el que, con base en investigaciones científicas, afirmó que en promedio “los políticos más altos superaron a sus rivales en las encuestas”. Esto se atribuyó a que las personas más altas disfrutaban de una mayor autoestima, en promedio, y eran percibidas como más sanas, inteligentes e imponentes.

Un informe científico de fines del 2022 arrojó un dato similar. Según el estudio, publicado en la revista de Elsevier Personality and Individual Differences, el “síndrome de hombre bajo” o “complejo de Napoleón” es real, considerando el impacto psicológico de la estatura en los hombres, especialmente si es “baja” en comparación con los parámetros de belleza. Si bien a priori es un tema cultural, el hallazgo indicó que en los hombres existe un vínculo entre la insatisfacción con la altura y rasgos “oscuros” de la personalidad, como la psicopatía, el narcisismo y el maquiavelismo.

El culto a la imagen de Putin

El culto a la imagen de Putin tiene que ver no solo una altura “imponente”, sino también con su físico trabajado, tal como demostró en las célebres imágenes de sus vacaciones en Siberia, donde fue fotografiado montando a caballo con el torso desnudo, o portando armas con el cuerpo semidesnudo.

Putin, por su parte, demostró en algunas oportunidades que no se trata de un tema que se toma a la ligera, tal como se vio en el cruce que tuvo con el exprimer minsitro británico, Boris Johnson, y su par de de Canadá, Justin Trudeau, durante la cumbre del G7 del año pasado luego de que los mandatarios chicanearan Putin por sus fotos sin remera.

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“Todos tenemos que mostrar que somos más duros que Putin”, se lo escucha a Johnson mientras que Trudeau suma: “Vamos a hacer una exhibición de equitación con el torso desnudo”. A esto, Putin respondió (en alusión al presunto alcoholismo de Johnson): “Hay que dejar el abuso del alcohol”.

Imagen y censura

El líder ruso y sus asesores se encargaron de censurar las imágenes que tuvieran una connotación negativa o contraria a la que el presidente quiere reflejar. Por ejemplo, según The Guardian, los abogados rusos supuestamente planearon una demanda contra Warner Bros por las aparentes similitudes entre Putin y el elfo Dobby de la popular saga Harry Potter, con base en una encuesta a chicos.

Por otro lado, en 2017 Putin también declaró ilegal compartir su retrato presentado como un “payaso gay”, una imagen que fue viral en las redes sociales y que se convirtió en un emblema de las protestas contra el régimen de Putin por las persecuciones a la comunidad LGBTQ+.

La imagen prohibida fue calificada como “propaganda extremista” que evocaba una “supuesta orientación sexual no estándar del presidente ruso”. Además, fue considerada un delito con una pena de 50 dólares o quince días en la cárcel, incluidos aquellos que siquiera replicaran la imagen en las redes. 

En esa línea, el Ministerio de Justicia de Rusia prohibió más de 4 mil imágenes, que también incluían contenido antisemita y racista, como aquellas que pintaban a Putin como un nazi.

CDI / MCP

Author: editor

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